martes, 27 de julio de 2010

Me voy de vacaciones



Como me suele pasar, se van dejando las cosas y las cosas van pasando. Desde la última publicación, hemos vivido intensamente acontecimientos que si bién no han cambiado drásticamente la vida de este País, si van a dejar huella durante bastante tiempo. Por un lado, se ha puesto en marcha la Reforma Laboral que afectará a numeros@s trabajadores a lo largo de los próximos años. Una vez más se recortan en ella derechos adquiridos a través de constantes luchas y negociaciones en aras de una dudosa creación de empleo llamada flexibilización del mercado laboral. Ojalá el precio pagado compense a largo plazo.


También en estos meses hemos pasado los más difíciles momentos a nivel de credibilidad y solvencia económica como país. Nos han comparado con griegos y portugueses, incluso con italianos. Bueno, al parecer empezamos a crear alguna espectativa positivo, sobre todo después de las pruebas realizadas al sector bancario. Esperemos que se pueda traducir en eso que esperan empresarios y compradores. Créditos.



Pero como uno se quiere marchar con un buen regusto en la boca, después de tanto quebradero de cabeza, al menos en los deportes estamos que nos salimos. Quedémonos con que el coche de Alonso cada vez corre más, con que Gasol ganó su segundo anillo en la NBA, con Lorenzo, Pedrosa, Elías, Márquez, etc en motociclismo, con el tercer Tour de Contador y sobre todo ello con ese Campeonato del Mundo de Futbol.






miércoles, 19 de mayo de 2010

No nos engañemos...Este es el nivel

Acabo de enterarme de que Belén Esteban ha ganado el concurso de baile de Tele5. Me alegro por ella, pero me da miedo, mucho miedo. Y digo porqué.
Si de juzgar de baile se trata, era evidente que la muchacha no solo no era la que mejor bailaba sino que a todas luces era evidente que era la que peor lo hacía y sin embargo, el "pueblo soberano" la ha proclamado ganadora absoluta. El porqué ha sido así, no me lo explico, pero si me hace pensar que si a tele5 o a ella misma se les ocurriera presentarse a cualquier otra candidatura de elección popular, incluido el Congreso de los Diputados, no tengo la menor duda de que también saldría elegida y no precisamente por un índice simbólico, sino por una mayoría aclamadora.
Al parecer y las encuestas no lo desmienten, no tenemos en el país persona alguna con el suficiente carisma como para dirigirlo... ¡y mira que somos gente!, pero ni hundiéndose el gobierno en las encuestas, ni teniendo Zapatero su valoración más baja en ellas, es capaz la oposición de repuntar de forma significativa y menos aún su líder que se hunde todavía más que su rival. Solo Belén sube cada día más en popularidad. Este es el nivel (intelectual, claro) de este país.
¡Que miedo me da!

martes, 18 de mayo de 2010

Un repasito
Hace ya más de un mes que no vuelco mis "cabreos" en la página en blanco que me ofrece el blog y no es precisamente por falta de ellos, sino por pereza, para que nos vamos a engañar. Pero para todo hay que encontrar el momento y aquí estoy.


Varios son los temas que la actualidad me impone. Cuba, por ejemplo. Un país en convulsión en los últimos tiempos. Alguno pensará que porque mis ideas sean de izquierdas no iba a atreverme a criticar unas acciones totalmente reprobables de un país que se llama socialista. Pues si, critico la actuación de los dirigentes de ese país con los presos políticos, con la administración de la pobreza (ya que riqueza hay poca), con su discurso trasnochado de revolución o muerte, con los miedos que trasladan a la población de que todo el que no piensa como ellos son sus enemigos encarnizados y hay que estar en permanente estado de guerra. Desde este pequeño balcón les digo, "abuelos, retírense de la política que ya han vivido bastante del cuento", dejen sus complejos de inferioridad a un lado e intégrense en el mundo. Dejen de tener miedo de su propio pueblo y permitanle expresarse en libertad y que elijan quien y como desean ser gobernados.


Pero si la revolución de unos cabrea, la evolución de los otros cabrea más y me refiero a esos agentes políticos y económicos que de pronto han dejado de creer en el trabajo de la gente y se han propuesto jodernos un poco la vida a la clase trabajadora sin pensar por un momento en distribuir los sacrificios que conlleva el reajuste de un modelo de vida que sin duda estaba por encima de nuestras posibilidades. Tal como está la situación mundial, pero sobre todo la europea, sin duda hay que apretarse el cinturón pero no se puede ser tan simple y pensar solo en lo más fácil, hay que elaborar un poco las ideas y en España nuestros dirigentes parece que no están por pensar demasiado. Tal vez no quieren incomodar a ciertos poderes fácticos, ellos siempre están ahí, influyendo, medrando y jorobando todo lo que pueden, pero sepan los unos que a la hora de las votaciones, la gente toma nota, aunque por lo que se ve, solo la toman los de izquierdas, porque los de derechas, al parecer cuanto más les joroban sus políticos, más les apoyan. Suerte que tienen.


También la Iglesia está en boca del pueblo y no precisamente para ir a misa. Sus pecados han sido graves y hasta su propio Papa ha pedido que se haga justicia con las víctimas. ¿No podría esta España que es la nuestra pedir justicia con las víctimas de la "santa cruzada"? Pues no solo no la pide, sino que si alguien como el juez Garzón se atreve a abrir un proceso, le cortan la cabeza de cuajo, porque hay que tener cuajo para considerar a eso prevaricación. No puedo creerme que exista delito de prevaricación cuando la mitad de los jueces opinan a favor y la otra mitad en contra. Si acaso es delito de "politización" y no precisamente por el juez del caso.


Ante tanto cúmulo de temas cabreantes, es de agradecer que existan Alonsos, Nadales, Gasoles, Guardiolas con sus Barças que nos alegren los domingos de primavera. Al Real Madrid no le incluyo en mis festejos, por no haber hecho su trabajo, mi Valladolid está en 2ª y eso no se lo perdono

miércoles, 7 de abril de 2010

Por los pelos

El otro día, no recuerdo si el jueves o el viernes, leí en el ABC una curiosa noticia. Al parecer, la "clase alta" madrileña estaba algo molesta porque la sra. ministra de Igualdad había osado frecuentar una de sus peluquerías del barrio de Salamanca.

Dicha noticia debo reconocer, me ha hecho plantearme diversas cuestiones. Por una parte la idea de la igualdad. Para un gobierno socialista o socialdemócrata, el objetivo ideal sería conseguir que se igualen en lo posible las clases sociales, pero no por abajo, sino por lo alto, es decir, que todos los miembros de la sociedad puedan disponer de los mejores recursos. ¿Se les ocurre mejor representante para ello que su ministra de igualdad?. Pues eso, si la sra. ministra se puede pagar la peluquería de marras, no veo porqué no puede ir a ella, pero claro, eso hace que las señoras de la alta sociedad, acostumbradas a ejercer su poder en sus amplios dominios, vean los mismos reducidos a sus lujosas mansiones y sus generalmente malpagada servidumbre. ¡Que lástima!

La cosa me parece tan tremenda como la famosa frase de Carmen Lomana sobre la falta de cash de los pudientes venidos a menos por la crisis. Los "pobres" no estaban acostumbrados a esas penurias mientras que el resto de los mortales parece que estábamos entrenados para soportar todos los palos que la vida, la crisis o los hideputas de los ricos nos quieran dar. ¡Pues ya está bien! que vayan cambiando un poco la mentalidad, porque hace algo más de doscientos años, en Francia no se andaron por las ramas y cortaron por lo sano (las cabezas, claro está).

Tal vez la intención del periódico mencionado, no fuera otra que la de distraer la atención sobre otros temas que afectan a su partido representativo y que esos si son llamativos. Me refiero a esos casos de corrupción que implican al Partido Popular. Esos si que diferencian a unas clases de otras y no quien me corta a mi esos pelos.

jueves, 25 de marzo de 2010

Aplicarse el cuento

Desde hace ya muchos años, me pregunto ¿Como es posible que seamos tan crueles con los niños y les contemos esos cuentos de terror tan horribles?, pero también hace ya mucho que me di cuenta que el verdadero motivo no está en provocarles insomnio, sino en la moraleja que encierran estos cuentos.
¿Recuerdan el del dragón que cada cierto tiempo pedía a una doncella bajo la amenaza de destruir la ciudad?. Pues eso es lo que está pasando con China y el resto del mundo. A cuenta de sus amenazas constantes se la permite masacrar a los tibetanos, a los musulmanes de Xinjiang, se chantagea a Google para que le de información sobre los accesos a internet, menosprecia de Europa y EEUU con su actitud ante el cambio climático, etc, etc.
Desgraciadamente, no veo a la vista a ningún caballero de brillante armadura que pueda salvarnos de momento. Habrá que esperar a que le toque el turno a "la Princesa".